Wednesday, February 25, 2009

lo mismo de siempre


El monóxido de carbono empaña la mañana celeste y coqueta que trata de asomarse por sobre este invierno apático. Los motores infectos y despiadados luchan a muerte por ser los primeros en estrellarse contra cualquier cosa, contra el porvenir, contra ellos mismos, contra la existencia entera. La intolerante jaula de acero me aprisiona las alas y las ganas de volar a las nubes y exprimirles más azules condensados. La radio, patógena, anuncia otros miles de empleos perdidos en este cataclismo ecónomico. Esto era la vida? Un diario andar por sobre las grises pistas asquerosas de los caminos desafortunados? Esto era la vida? Una repugnante y congestionada carretera interminable?

Y qué hace mi conciencia inconsciente? Se refugia en el tibio recuerdo de tu sonrisa fresca, de tu mirada verde, de tu media barba matutina, de tu risa roja, de tu pasión contagiosa, de tus cabellos desordenados, de tu voz rasposa, de tus sueños infecciosos, de tus sueños oceánicos, de tu océano fiero, de tu océano impávido.

Qué hace mi conciencia inconscientemente? Me emboba a diario con tu recuerdo indeleble.



Imagen: After the Rain, David Phillips



9 comments:

Laura said...

Hay recuerdos que nos salvan del naufragio, de la rutina y la incomprensible realidad del ser humano.

Precioso!

Un abrazo.

AnyGlo said...

Me encanta la fotografía de tu post. Evoca la nostalgia de un tiempo pasado que quizás fue mejor...

Te dejo un abrazo!!

Nausicaa said...

Ummm, a veces la realidad sólo nos arrastra a la huida, y creo q los recuerdos son la huida más sana, así que no te preocupes, los recuerdos son tuyos, embobate en ellos y lo malo pase.

Juan said...

Esos axactos recuerdos que nos ayudan a mejorarle el gesto a la rutina. :D

Yahuan said...

No, la vida es eso otro, ese recuerdo indeleble, esa risa roja, ese alucinante existir del que hay que sacar provecho, mucho provecho. Como que vivir suena a verde, ¿no? ha hierba, a vida.

Besos

Soledad said...

es maravilloso tener donde refugiarse...

Señor De la Vega said...

Él ya no sonríe, se quedó en paro hace unos meses, mientras sus deudas crecen. Su ánimo no está fresco, sino agotado. Su mirada, es perdida y gris como el futuro. La media barba, anuncia su indigencia.
La risa roja de ayer, hoy es morada, mientras se muerde el labio por rabia acumulada.
La pasión, pasó a ser compulsión por un sexo que ni a olvidar ayuda, las veces escasas que todavía se excita, sin pensarlo.
Los cabellos, maraña de pelos. La voz rasposa, silencio afónico, porque nadie escucha a quien nada aporta y no tiene ni un centavo.
El océano de su futuro, se convirtió en encharcado barro.

Él también la recuerda, solo eso le queda. Pero no la llamará contando su presente, no se atrevería a romper, su diario indeleble.
Suyo, Z+-----

Rogger said...

MÁGICO, EL TIERNO RECUERDO DE TU SONRISA.

ME GUSTA ESE FINAL:"Qué hace mi conciencia inconscientemente? Me emboba a diario con tu recuerdo indeleble."

MIS SALUDOS, UN ENCANTO TU BLOG. :D
VIVA LA POESÍA:)

Blue said...

siempre la tinta de tu pluma, deja la estela de sentimientos, que haceb eco en el alma
abrazos
Blue