Monday, August 13, 2007

Costumbre


Todavía estaba oscuro afuera lo que indicaba que no eran las 5am aún. La última vez que viste la hora en el celular eran las 3:45am. Te habías acostado a las 11pm después de ver un especial sobre los fraudes nigerianos por internet y no habías podido pegar el ojo en toda la madrugada. Maldito resfrío. No te resfríabas mucho y menos en pleno verano; pero desde el sábado en la mañana, cuando te despertó tu amígdala palpitante, no habías podido tomar un respiro tranquilamente. El dolor de la amígdala derecha pasó ya en la tarde, pero la garganta te empezó a arder continuamente. El domingo amaneciste con una lija en la garganta y con la naríz llena de esa mucosidad desgraciada que no te dejaba respirar ni dormir y que se empeñaba en quedarse colgada de tus fosas nasales por más kleenex que usaras para descolgarlas. Maldita mucosidad. Malditos bichos.

En algún momento te quedaste dormida porque al despertar casi a las 6am, sentiste tristeza de que ese sueño había resultado ser sólo eso: un sueño. Hubieras querido que esa sea tu realidad, que estuvieras en esa otra cama en vez de sudando y luchando por respirar sobre la tuya. Por lo menos hubieras querido seguir soñando con esa posibilidad de caer en la tentación, en esa divina tentación que tentaba tu determinación. Pero despertaste con la garganta rota y el sudor en las sábanas. Cerrando los ojos para que la luz de la mañana no te quemara las pupilas, alargaste la mano hasta alcanzar el celular. No tenías que esforzarte por sonar mal, la voz raspaba y hería tu garganta con cada intento de palabra. ‘Hey boss, I’m gonna stay home today… I’ve caught something… can’t breathe and my throat is hurting. See you tomorrow, okay? Bye’

Listo. Te acomodaste sobre la almohada y dibujaste la última escena de ese sueño interrumpido en tu cabeza. Era un departamento desconocido, dos dormitorios, uno junto al otro. El estaba viendo televisión en uno, casi dormido, tú le decías que ya te ibas a acostar, y te metiste al otro; pero sabías que él te daría el alcance pronto. Te enlazaste entre las sábanas frías a esperarlo. Se acercó y te preguntó si ya estabas dormida y le dijiste que no apenas con un murmullo. Tal vez si te concentrabas en ese último murmullo volverías a soñar lo mismo. Tal vez si pensabas en el color de las sábanas… eran… cremas? No, eran verdes, verdes claro. Tal vez si recordabas el sonido de su voz preguntándote si estabas dormida. O si imaginabas sus ojos adormecidos frente al televisor…

Nada. El sueño, como la mayoría de ellos, se había esfumado para siempre. Lo que quedaba era un pedacito de soledad, un par de dudas y algo de preocupación. Por qué habrías soñado eso? Por qué él? Por la costumbre nomás, te convenciste y te acomodaste nuevamente sobre la almohada sudada. ‘Aj, odio enfermarme en pleno verano’
Maldito bicho.

Maldita costumbre.


Imagen: Moment before the kiss, Rabi Khan

12 comments:

Pedro said...

je....si no fuera porque odias enfermarte en verano, te pediría que lo hagas más seguido para que sigas escribiendo crónicas como esta...me gustó muchísimo...y fuera de broma...ya mejorate ¿no?
bendiciones

piedra said...

Tienes que tomar ojos de búho mezclados con partículas de oro Egipcio. Los ojos tienen que ser molidos previamente con un martillo fisher price antes de ser mezclados con el oro. El brebaje debe tomarse en el templo de Atenas en el Partenón. Y debe tomarse luego de a ver visto pasar siete agilas albinas.

Es una receta antigua de Aristóteles.

diego said...

si, también me ha pasado, y termino diciendo maldito sueño.

MaleNa - La Porteña said...

De verdad horrible, muy bien escrito, pero esa sensacion de sed, de no poder respirar es un espanto.
Y mas en verano.
Cariños.

Evora said...

Si, malditos bichos (nada peor que un resfrío en verano) y maldita costumbre...maldito amor, recuerdo, sentimiento, sueño...uf! podría seguir, hoy no me levanté bien, mejor dicho, creo que mi cuerpo anda por ahí funcionando, pero yo aún sigo en la cama...soñando.

Estupendo Sol, realmente.

Un beso dulzón para que mejores del resfrío.

Astrid said...

Porque será que esos reposos que podrían ser tan deliciosos tienen que venir acompañados de un resfrío tan molestoso... al menos quedan los sueños...

Me gusta mucho la forma en que relatas dulce niña...

besos...

Mariposa... said...

Hola Sol.....despuès de que pase esa taponada de mucosidad estaràs muchìsimo mejor...pues el respirar de vuelta bien parece renovar...mira el lado positivo...sabes que hago con mis nenes cuando estàn asi? pongo en una olla a hervir muchas hojas de eucalipto...les pongo una toalla sobre la cabeza,retiro del fuego la olla y les hago respirar ese vapor,me da major resultado que nebulizarlos con fàrmacos....siempre por la noche antes de ir a dormir....
besitos....y gracias enormes por estar siempre....cuèntame como estàs del resfrìo despuès.....

José Camúñez said...

Me has traido a la mente el Soliloquio de Segismundo de Calderón de la Barca.

Y los sueños, sueños son.

Las ManoS FriaS said...

hola hola
paso a dejar saludos

cariños


adios

Gasper said...

Me pregunto cuál será la mejor estación para enfermerse?

Supongo que el invierno invita a quedarnos en la cama, pero cuando uno se siente mal... se siente mal!!!

Besos y una pronta mejoría

-Pato- said...

Enfermarse en verano con enfermedades del invierno es un horror!!!

Espero mejores tu estado de salud y puedas retomar el suenio que se estaba poniendo bueno!!!!!

Besos

Cecilia said...

Tenés razón, maldita costumbre que es muy difícil de desarraigar hasta de nuestros sueños.

Cuidate nena.