Tuesday, August 7, 2007

Esos jueguitos

Sobre la mesita de noche y bajo la lámpara, el silencioso celular me tienta. Me distraigo con la tele prendida que llena la habitación de voces e imágenes idiotizantes. Me distraigo respondiendo un email pendiente y chateando con una amiga por la computadora. Me distraigo persiguiendo con la mirada los botes que da el gato de pared en pared. Pero me tienta. Ese pedacito plateado de tecnología me tienta y veo en ese brillo un reto. ‘a que no me tocas’ – insiste - ‘a que no te atreves’, ‘a que no presionas los números esos que tus dedos se saben de memoria’. Le diría que se calle la boca pero los celulares no hablan ni tienen boca.

Maldito teléfono. Tendría que apagarlo y quitarle la batería, meterlo en un cajón con llave de un armario en una habitación con candado en otra casa de otra ciudad. Pero para eso tendría que tocarlo. Y no voy a caer en sus jueguitos.

13 comments:

DonGalleto said...

Mejor marca nuevos numeros o cuando ya ttermine el dia cuando lo saques de tu bolsa, apagalo y guardalo y ya no lo tienes en la mesita como tentacion

Gerardo Omaña said...

Es lindo venir a leerte y dejarte mi saludo.
Usalo y no temas.

Recibe un beso en tu alma.

NoLo said...

es un aparato endemoniado pero muy util, soy un esclavo del celular.

Juan Pablo Melizza said...

Sí, Somos un obsequio a la tecnología... Pero podemos hacer otra cosa, por ejemplo no caer en el jueguito de algo que, simplemente, es una herramienta que augura el olvido de la piel.

Menos mal que un gato también puede llamar nuestra atención.

¡¡¡Saludos Patagónicos!!!

Gasper said...

Juegos peligrosos del que uno no sabe con exactitud cómo saldrá parado

(y encima la duda exitencial de prenderse al juego y marcar los números o no)

Puf, me acordé de tantas situaciones pasadas y sin pasar.

Besos en serio

F. Fabian said...

Me pasa igual con...la heladera!!!
(refrigerador, mejor?)

Astrid said...

y si decides usarlo por fin? a que le temes? el destino de esos números te traerán un placer culpable, pero placer al fin...
ahora que bien, tienes razón, como va a vencerte un celular... si el solo cumple con su oficio... ;)

besos...

diego said...

lo peor es cuando el cel es nuevo, dan más ganas de jugar aún.

Sebas said...

Maldito celular!!! Y siempre terminamos por llamar a las mismas personas, esas que no tenemos que llamar. Pero uno piensa: "que autoestima ni que ochocuartos". Y llamá, y habla, y cuando corta se siente peor. Pobre pared, y pobres vecinos, y pobre mano: golpear la pared no soluciona nada.

Marce said...

parece ser ntro. tema. Debo reconocer que en algunos momentos me la ganaba, cedía y ya: el mensaje o la llamada era un hecho.
Nada mejor que borrar todo vestigio, ya no guardo nº que me tientan, ya sabes, para cuando el corazón insista.

Evora said...

Bien!...no caigas den su juego! yo logro mantenerme firme, por días, hasta lo he logrado durante semanas...pero si no es el celular, es el fijo el que me tienta y se burla y cuando ya creo que superé a ambos...aja! el computador me hace guiños y pestañea rápido y...termina por converncerme, caigo de nuevo, escribo y espero....y espero...y espero.

Y en la espera me arrepiento de haber caído y de esperar.

Alida said...

Quién diría que hace 10 años me negaba rotundamente a tener un celular? Me parecía vergonzoso estar en una reunión y ser la única marciana a la que la llamaran a su celular. Quién diría que 10 años después no pueda vivir sin él?

ItoCuaz said...

Una de las estapas más estúpidas de mi vida: mis amigos me quitaban el celular para no llamarle. Me lo quitaban para no escucharme diciendo cuánto me hacían sufrir los tragos recordando su nombre... Un saludo!